Sin final feliz

Fue la última vez que te vería, un ciclo se cerraba. Mil y un momentos vinieron a mi mente, noches, días, llamadas, mensajes, canciones, todo paso frente a mi en cuestión de segundos. Sentí como mi pecho se contraía, como mis ojos empezaban a humedecerse y como en mi rostro se pintaba una sonrisa. Era una de esas sonrisas que salen del corazón, que se sienten con cada fibra de tu ser pero que no son de felicidad y que si pudieran hablar sonarían como todo menos felices. Mientras te veía por última vez, desde mi lugar contemplando toda la felicidad que emanabas ese día, derrepente tu mirada encontró la mía. A la distancia, nuestras miradas eran una misma, me veías con cierta compasión y una pizca de amor yo te veía como siempre lo he hecho, como una tonta enamorada que en cualquier momento dejaría todo por tí. Duramos así unos cuantos segundos, los últimos de nuestra historia. Así era como todo tenía que terminar, en silencio, a la distancia, entre nosotros dos y nadie más.

De ahora en adelante el único testigo de todo lo que vivimos será la memoria. Lo que sentimos quedará sepultado en un oscuro rincón de nuestros corazones y nuestra historia, como todas las grandes historias de amor quedará inconclusa, sin final feliz, sin final y viva para siempre en la memoria de los dos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s